El Ngöndro (que literalmente significa "lo que va antes" o "prácticas preliminares") es la base obligatoria e indispensable para la práctica del Dzogchen dentro de la tradición espiritual tibetana Yungdrung Bön. Aunque se les llama "preliminares", los maestros recalcan que contienen la esencia de todo el camino hacia la iluminación y a menudo se practican durante toda la vida.
- La preciosidad de la vida humana: Apreciar la rara oportunidad de haber nacido con las condiciones necesarias para practicar el camino espiritual.
- La impermanencia: Meditar en que la muerte es segura y el momento de la muerte es incierto, lo que genera urgencia para practicar.
- Las fallas del Samsara: Comprender que la existencia cíclica está impregnada de insatisfacción y sufrimiento inevitable.
- La ley del Karma: Entender que cada acción física, verbal o mental produce un resultado inevitable.
5. Generar la Bodhichitta: Cultivar la mente del despertar y la compasión, dedicando la práctica al beneficio y liberación de todos los seres sintientes.
6. Tomar Refugio: Postrarse físicamente mientras se toma refugio en el Buda, el Bön (las enseñanzas) y la Shengha (la comunidad espiritual).
7. Purificación a través del Mantra de las 100 Sílabas: Recitar el mantra de purificación profunda para limpiar las huellas kármicas negativas y oscurecimientos acumulados.
8. Ofrenda del Mandala: Ofrecer simbólicamente el universo entero purificado para acumular mérito espiritual y sabiduría ecuanimidad.
9. Guru Yoga: Fusionar la propia mente con la mente iluminada del Maestro (el Guru) a través de la visualización y la recitación, sirviendo como la puerta directa para reconocer la naturaleza de la mente (Dzogchen).